Cuando esta para uno, esta para uno, no hay quien se lo despinte. Nuevo año, nuevas expectativas, nueva vida, misma mierda. Hace tiempo que no escribía, por vagancia, flojera, falta de cosas para contar, o quizás porque no me salía de los cojones. Lo cierto es que, por alguna razón, no me hizo falta. Tenía a Mace en La Letrina que me hacia reír y pensar a la vez. Pero lo que me pasó un dos (2) de enero es digno de contar. Decido ir a ver a mi hermano, por parte de padre, donde trabaja y de vez darme la vuelta por la isla, comer y beber. Monto a mi esposa, mis hijos, perra y demás animales domésticos (no, no fueron nuestras respectivas suegras) en el carro con la esperanza de deshacerme de alguno de ellos por el camino. El viaje de camino a Mayagüez fue placentero, chinchorreando y disfrutando la vida en familia. Vi a mi hermano en Mayagüez Mall, donde trabaja, y comimos, en un lugar que mi cuñada me recomendó. Nota: nunca pidan consejo de comer en ese pueblo a alguien que vive ahí, no tienen ni la más puta idea de donde se come bien o quieren joder, una de dos. Salimos de ahí rumbo a Aguadilla para ver la mierda de película Avatar que mi flamante esposa quería ver y como en Aguadilla el cine es más barato, y soy maceta. Vimos la porquería de película y salimos de allá para nuestra casa en Trujillo. La carretera estaba excelente, no había guardias, pocos carros, luces verdes, conversaciones amenas, los nenes no jodieron, que más se podía pedir. Llegando al peaje de Arecibo, meto la mano en el bolcillo para sacar dinero y pagar cuando mi esposa me dice: “deberías sacar varios pesos para los peajes que faltan”. Cuando mire para el frente, ahí estaba, lo más temido en las calles de mi país. No pude evitarlo, simplemente me deje caer en las fauces obscuras y tenebrosas de su boca que se cernía abierta, esperando devorar todo a su paso. El hoyo, que fue el causante del daño irreparable de una noche espectacular, parece que tenía 50 pies de profundidad. Caí en él y ambas gomas del lado del pasajero se vaciaron en menos de 5 segundos. Ahí se jodió la noche. Si saben sumar y tienen carro están consientes de que, no importa el modelo, precio, marca o lo que sea, solo trae una repuesta y que dos gomas rotas y una repuesta es un problema matemático que, no importa formula o cálculo, no tiene solución. Con una paciencia inquebrantable y una mesura increíble de mi parte, tan relax que aun me sorprendo, comencé a tirar a la orilla de la autopista todo lo que estaba en el baúl y con una alegría inmensa comencé a bajar santos. Me acordé de la madre del cabrón que guiaba la grúa que sacó la piedra para hacer el cemento que usaron para hacer la autopista. Ese fue el primero. Mientras subía el carro en gato, pensaba en sponge bob y bob the builder o como se llame. La goma no quería salir, todas las tuercas fuera y estaba pegada, no sé de donde salió un marrón y le entre a marronazos. Luego que la goma salió y la inspeccione, note que la goma estaba bien, que solo se había doblado el camón y que con el marroncito, que milagrosamente había aparecido, podía enderezarlo y así lo hice para luego que apareciera un gruero y echarle aire a la goma. Al tratar de ponerla nuevamente, vacía, la maldita goma no entraba, no servía en los tornillos, había crecido. Comencé a acordarme de Charlotte Web’s, mi esposa se alejó aproximadamente unos 100 pies de mi, los nenes estaban en un silencio sepulcral. La goma cayó y procedí a hacer lo mismo con la otra. El mismo caso, camón doblado, goma intacta, mismo marrón y luego a esperar, una guardia o una grúa, pasaron las horas, gente caía en el hoyo, gente se acordaba, unos del varillero, otros del dueño del camión de cemento y así sucesivamente. Nadie llegaba, solo una grúa, que fue a remolcar a otro, me saco hasta un puesto de gasolina y cuando le eché pesetas al compresor, ¿a que no adivinan? No servía. El de la grúa se portó tan decente que hasta llamo a la casa para que su hija de 13 años bajara y trajera un compresor portátil, de verdad que aun hay gente buena, llené una de las gomas y continué mi camino, llegue a casa a la 1:23 de la mañana desde la 9:44 que caí en el hueco de la vida.
lunes 4 de enero de 2010
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4 comentarios:
Jijijijiji
Que forma de empezar el año.Saludos.
Solo en PR cuando más necesitas a un guardia, éste no aparece y si aparece no sirve. Si seguimos las tradiciones de antaño; entonces cuídate en febrero. Es bueno haberte leído de nuevo. No se que ha pasado que casi todos mis blogeros favoritos han desaparecido. SALUD... y Mejor 2010!!!
Saludos!
Okei, al grano: dime como sabes que en Aguadilla estan mas baratos los cines? ... a cuanto estan? jajaj
Jejeje, Lyla, mucho mas baratos que aca en la zona metro!!
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